domingo, 12 de junio de 2011

LA INFANCIA PERDIDA




Vinimos a este mundo siendo niños, vinimos desnudos, y nuestra piel era suave, lisa como el alabastro que da forma a las obras de arte. Cuando vinimos éramos niños y éramos de piedra cúbica, éramos el arte en persona, éramos puros. Nos fuimos olvidando y nos fuimos cubriendo con la costra de la desconfianza, con el óxido del miedo, el rencor, el odio; el simple miedo, y dejamos de ser niños. Perdimos la inocencia innata con la que vinimos, perdimos el amor incondicional hacia los demás, ganamos vergüenza y miedos reprimidos.



Dejamos de ser la piedra cúbica y nos tornamos una simple roca. Perdimos la niñez. Lo teníamos todo y lo perdimos por cobardes, por ignorantes, por inocentes. Ahora nos miramos en un espejo, y solo somos capaces de reconocer esa costra que nos cubre, y la identificamos con lo que somos, y no, no somos eso. Fuimos engañados por el engañador de todo. Y el que más, ahora, se ve enfrascado en una lucha innecesaria por recuperar la inocencia perdida, por volver a ser un niño y llorar sin vergüenza, cuando tu corazón lo dicte. Reir cuando lo haga tu alma. Y vivir con la ilusión perenne de un niño.



Cuando miro a mi hijo, aún, pues tiene solo cinco añitos, lo admiro, ya que tengo ante mí a un creador, a un ángel, a un dios; a un maestro que segundo a segundo me enseña a ser como él. ¡Ojalá mañana me despierte y sea como él! Tan solo un niño. Tan solo un ángel. Tan solo un creador.



Y luego nos preguntamos que dónde está el Grial. Somos auténticos ciegos que no vemos lo que tenemos en la palma de la mano, a nuestro lado, incluso dentro de nosotros.




"Dejad que los niños se acerquen a mí".



Autor: Domingo González Pacheco


Fotografía: Aarón Moreno Borges

8 comentarios:

Ana dijo...

Impresionante texto, muy bueno, me he quedado sin palabras. La verdad es que me ha llegado mucho. Mi enhorabuena a Domingo González. Y a ti también por ilustrar la entrada como sabes.
:)

Alma Mateos Taborda dijo...

Un texto extraordinario,para que hagamos un análisis profundo de la metamorfosis negativa que alcanzamos. Acá se aprende mucho. Gracias por ello. Un abrazo.

Aarón dijo...

Buenas noches Ana, me alegra que te haya llegado este texto, hay buenísimas reflexiones en el mismo, sabes bien que son ustedes los que le ponen "gasolina" para que este vehículo camine. Ésta es una de tantas reflexiónes que no dudo en publicar porque a servidor también le llenan y emocionan estos temas, y me hizo, y me sigue haciendo, pensar. A ver si repite Domingo escritos como éste. Agradecido, Ana, de que te asomes nuevamente a esta ventanita, y que opines.

Recibe un cordial saludo.

Hasta pronto compañera.

Aarón dijo...

Buenas noches Alma, repito lo mismo que dije antes a la compañera Ana, hay personas que con poco dicen mucho, y este texto, sin duda, no iba a ser menos. También me alegra que haya sido de tu agrado, y no te falta razón en eso de que a veces, incluso en bastantes ocasiones, no dudaríamos en ser un Peter Pan, al menos un ratito, si con eso te vuelve la alegría y la inocencia innata que posee todo niñ@.

Gracias por tus palabras y apoyo Alma, recibe un cordial saludo, y me encanta que se asomen, que te asomes a esta ventana para opinar, que es gratis y es bienvenida.

Hasta pronto compañera.

RChS dijo...

El texto es precioso !!

Aarón dijo...

Gracias RChs, Domingo es el artífice.

Un cordial saludo compañera.

Félix Morales Prado dijo...

Sí, amigo. Así es. Se puede decir más fuerte pero no más claro. Enhorabuena por el texto

Félix Morales Prado dijo...

Sí, amigo. Así es. Se puede decir más fuerte pero no más claro. Enhorabuena por el texto