viernes, 12 de junio de 2009

ZULEIMA, ARENA Y SAL







"....Me hiere de la mano una nube:

solo quiero del sol

un gajo de naranja

y el oro que mana de la llamada a la oración"

"Una nube en mi mano"

Mahmud Darwix (Reconocido poeta palestino)

Pensó en el Sahara, en su gran superficie. En sus cantos rodados, en la Hammada (*), en las gigantescas y sublimes dunas de arena. Cerró sus ojos y mientras sus pies acariciaban las sales del Janubio se sintió como una cactácea (*) del desierto, pues como ella, su vida requería soportar y sobrevivir a la sequedad, a la soledad de su corazón. Quizo recobrar fuerzas y llenarse de luz para la salat (*) de la noche. De sus ojos brotaron lágrimas que se mezclaron con la sal en una mágica sinfonía que pronto se llevó una ráfaga de viento imprevisto como el Guibli (*) de la noche. Y quizás fue esa ráfaga de aire que levantó en vuelo su velo azul turquesa, la que le hizo volver a Lanzarote, o las últimas luces del atardecer que abrazaban al mar, ella no supo con certeza, solo se percató que su interior se llenaba de luz........

CONTINUARÁ.......
Autores: Nayra del Rosario Hernández Benítez
Aarón Moreno Borges.

(*) Hammada: Zona de profundas masas rocosas desgastadas por la ación del viento.
(*) Cactácea: Planta perenne del desierto, que se priva de las hojas, reduciéndose solo al tallo, que retiene agua permitiendo a la planta resistir preiodos de sequedad.
(*) Salat: Oración
(*) Guibli: Viento propio del Sahara, que se levanta durante la noche, de improviso.

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